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miércoles, 20 de febrero de 2013

Tomar las riendas

En mi experiencia como coach y orientador profesional me encuentro con numerosas personas que en lugar de poner el foco en ellos mismos, lo ponen en el entorno o en los demás.

En estos casos, una de las primeras tareas que debe hacer un coach es enfrentar al cliente a la realidad: un coach u orientador no da soluciones, si no que acompaña y da herramientas, es uno mismo quién tiene todas las respuestas.

Una situación común, especialmente entre algunos jóvenes, es la de "he venido aquí porque me lo ha dicho mi madre o mi padre". Además de explicarles lo que señalaba más arriba, dos preguntas que funcionan son "¿En qué crees que te puedo ayudar?" y "¿Quién tiene las riendas de tu vida?". Y cuando digo que funcionan, me refiero a que o bien desencallan la situación en el sentido de seguir adelante con la colaboración, ya que la persona empieza a tomar conciencia de su responsabilidad, o bien en el de dejar el proceso para mejor ocasión.

También es habitual, especialmente en estos tiempos difíciles, el tratar con personas que, ante situaciones de falta de trabajo, se quejan, despotrican y cargan contra todo y contra todos. En estos casos, una técnica muy buena es: "Tienes 5 minutos de reloj, para decir todo lo que quieras, gritar, insultar... desahogarte, pero justo después, empezaremos a trabajar en cómo puedes avanzar". Los resultados son positivos.

En resumen, las dos premisas para avanzar son: querer cambiar algo y, sobre todo, tomar las riendas de la propia vida, y no dejarla en manos de los demás.

¡Os animo a compartir aquí cualquier experiencia al respecto de tomar las riendas!

martes, 15 de enero de 2013

Decir que no

Existen personas a las que les cuesta mucho decir que no, ya sea en su entorno profesional o en sus relaciones más personales.

El aceptar hacer algo que uno no quiere hacer, coloca a la persona que lo hace en una situación de insatisfacción y de incoherencia en relación a los propios deseos. A corto plazo, puede suponer una sensación de satisfacción (al agradar a los demás), pero a medio y largo plazo, el ir a contracorriente de lo que realmente son las propias emociones, conlleva un permanente estado de inconsistencia, al priorizar lo que quieren los demás y no lo que uno quiere.

¿Qué preguntas se puede hacer alguien que no sabe decir que no?

- ¿De qué tienes miedo al decir que no?
- ¿Qué crees que piensan los demás si les dices que no?
- Y ¿si siempre les dices que sí?
- ¿Qué precio pagas al decir que sí, cuando quieres decir no?
- ¿Cómo puedes ser más generoso contigo mismo?
- ¿Qué quieres desterrar de tu vida? ¿A qué le quieres decir que no definitivamente?

Un ejercicio práctico que puede ser útil en estos casos consiste en llevar una libreta y anotar cada vez que se dice que sí, cuando se quería decir que no; respondiendo a preguntas como ¿cómo te has sentido?, ¿qué te ha llevado a aceptar? ¿qué consecuencias ha tenido para ti el actuar así?

¿Tenéis alguna experiencia al respecto que os gustaría compartir? Si no la tenéis, decidme que no....

lunes, 10 de diciembre de 2012

La felicidad lleva al éxito y no al revés



En esta conferencia "El feliz secreto para trabajar mejor" de la plataforma TED, Shawn Achor, expone que debemos cambiar el orden de la fórmula que nos inculcan desde pequeños: si trabajas duro, tendrás éxito y si tienes éxito serás feliz.

Esa es la fórmula de nunca acabar, puesto que cada vez que obtienes un éxito, buscas el siguiente y así sucesivamente, persigues una felicidad que nunca llega.

El conferenciante propone invertir la fórmula: si consigues ser más positivo, tu cerebro funciona mucho mejor y así llegan los éxitos.

Para conseguir que ese plus de positividad él propone ejercitar el cerebro, haciendo cosas como escribir cada día tres experiencias positivas vividas, meditar y agradecer o elogiar a alguien, ya sea mediante un mensaje o en las redes sociales.

¿Qué os parece?

domingo, 11 de noviembre de 2012

Herramientas para la toma de decisiones


Coaches y orientadores profesionales acompañamos a nuestros clientes en la toma de decisiones y en la puesta en acción. En este sentido, existen diferentes herramientas que son muy útiles en esos procesos.

EL BALANCE DECISIONAL (PROS Y CONTRAS)

Ante una decisión a tomar, se recogen en una tabla las diferentes opciones (que puede ser única, por ejemplo, acepto la oferta de trabajo) y se incluyen las ventajas (pros) e inconvenientes (contras) de cada una.

OPCIÓN A (ACEPTO EL TRABAJO)
OPCIÓN B (LO RECHAZO)
PROS
CONTRAS
PROS
CONTRAS

























Es ésta una técnica muy sencilla, pero muy efectiva, al plasmar por escrito las diferentes opciones con sus diferentes implicaciones.

ÁRBOL DE DECISIÓN

Se trata de un diagrama en el que gráficamente se representan las diferentes alternativas, y se va estructurando en diferentes niveles a medida que se concretan más las distintas opciones.





DIAGRAMA DE ESPINA DE PEZ (DE ISHIKAWA)

Es un diagrama causal, en que se van dibujando las diferentes relaciones causa-efecto. Permite visualizar de forma rápida y clara las relaciones entre las diferentes causas y el problema que estamos analizando y tratando de resolver.



¿Qué os parecen estas herramientas? ¿Las utilizáis? ¿Conocéis otras que sean útiles?

miércoles, 10 de octubre de 2012

¡Deja de quejarte de todo! ¡Cambia de perspectiva!

Prácticamente a diario me encuentro con personas que hacen de la queja su estado de ánimo habitual.
Son esas personas que ante cualquier imprevisto, o ante todo aquello que no está acorde con sus deseos, creencias o planes, se quejan o manifiestan por sistema su descontento.

Se trata de una cuestión de hábito, de la forma en que esas personas han funcionado siempre, y de la que, en la práctica totalidad de los casos, no son conscientes.

Así, el primer paso para dejar la queja de lado, es ser conscientes de esa forma de encarar las cosas. Y para eso, alguien tiene que hacerles de espejo a estas personas.

Una vez se toma consciencia de algo, con la ayuda de esos espejos humanos (un coach por ejemplo), el siguiente paso es conseguir un cambio de perspectiva, es decir, trabajar con estas personas qué otras actitudes se pueden tener ante las diferentes situaciones cotidianas que hasta entonces han desencadenado la queja.

A partir de ahí, empieza la puesta en práctica, en el día a día, de esa nueva forma de comportarse... y así se conseguirá adquirir un nuevo hábito, que seguro dará a estas personas una visión más positiva y constructiva de la vida.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Gay coaching

Aunque afortunadamente las cosas han cambiado mucho, "la cuestión gay" sigue comportando situaciones inusuales para quiénes son gays o para aquéllos que forman parte de su círculo.

El coaching trata temas específicos que el cliente lleva a las sesiones, y que quiere mejorar o cambiar.
El coach, para trabajar esos temas, lleva al cliente a que descubra lo que realmente es importante para él, lo que mueve su vida, sus valores, para luego volver a los temas iniciales y a partir del aprendizaje obtenido, pasar a la acción.

En ese sentido, el coaching puede ayudar a gays que quieren "salir del armario", y que dudan de sí hacerlo, y, en su caso, cómo y cuándo hacerlo.
El coach acompaña al cliente a explorar cómo se siente en cada de uno de los momentos que vive en ese proceso, y ver qué aprende de esos momentos.
También le ayuda a explorar distintas perspectivas de ver la situación, a elegir cuál le gusta más, y a partir de ahí decidir qué quiere hacer.
Asimismo, el cliente, con el coach, explora esos valores que mueven su vida, y cuáles son los miedos y otros saboteadores (esas voces internas que todos tenemos y que tratan de obstruir los cambios, ya que persiguen mantener el status quo) que le acompañan en ese proceso de descubrimiento y valentía.

En todo este proceso, los reconocimientos y los desafíos que el coach hace al cliente devienen imprescindibles.

Habitualmente, los familiares de gays también pueden vivir todo este proceso como algo difícil.
El coaching también puede ayudarles, acompañándoles en momentos iniciales de rabia, tristeza, incomprensión, culpa... haciendo que los vivan y aprendan de ellos, así como explorando los valores fundamentales de sus vidas.

El coaching y el coach, en resumen, pueden ser unos grandes compañeros en este viaje de aceptación del propio ser.

jueves, 9 de agosto de 2012

Un libro y una película para este verano

"El hombre en busca de sentido" es un libro imprescindible que todo el mundo debería leer.

Su autor, el psiquiatra austríaco Viktor Frankl, describe en el libro su propia experiencia en campos de concentración nazis.

El tiempo que estuvo retenido le posibilitó descubrir la logoterapia, que es la terapia psicológica basada en que cada ser humano debe encontrar aquello que da sentido a su vida, y que, en casos extremos, le permitiría seguir anclado a la vida, en lugar de darse por vencido.

Este fantástico libro es un canto a la vida, y detalla como el ser humano es capaz de sobreponerse a la mayor de las dificultades u horrores, amarrarse a la vida, amándose a uno mismo y al resto de seres humanos.

Si no lo has leído, hazlo este verano, ¡no te arrepentirás! Si ya lo has leído, vuélvelo a leer, siempre descubres nuevas cosas de un gran libro como éste.

"Invictus". Se trata de una película dirigida por Clint Eastwood basada en una novela de John Carlin.

La película acontece durante la celebración del mundial de rugby de Sudáfrica de 1995 y narra cómo Nelson Mandela (magnífico Morgan Freeman) consigue unir a negros y blancos bajo la bandera del equipo sudafricano de rugby, empezando así a superar los horrores del régimen del apartheid.

Es una película que exalta valores como el trabajo en equipo, el liderazgo, la amistad, el saber perdonar y la lucha por aquello en lo que se cree.

Además de recomendaros que veáis la película, me gustaría acabar este artículo recordando una frase de Nelson Mandela, que escribió mientras estaba encarcelado por el régimen del apartheid de su país:

"Soy dueño de mi destino, soy capitán de mi alma".

¡Feliz verano a todos!

lunes, 30 de julio de 2012

El coaching: una relación entre iguales

En la relación de coaching no existe una jerarquía, a diferencia de, por ejemplo, lo que pasa entre maestro y alumno. En el coaching, cliente y coach hablan de tú a tú.

El coaching no es una relación desigual, en la que alguien - el coach -hace un diagnóstico, da consejos y dicta una solución, y el otro - el cliente - escucha, acata e implementa.

El coaching es otra cosa: el coach es un profesional que ha recibido una formación especializada, e idóneamente se ha certificado. El coach hace preguntas potentes al cliente, basadas en su curiosidad e intuición, lo acompaña, le hace reconocimientos y lo reta, lo desafía, para que éste profundice en su autoconocimiento y pase a la acción, y, así, cambie aquello que quiere cambiar en su vida.

El coach acompaña al cliente en su camino al crecimiento y a la felicidad personal y profesional.

Sabrás que estás trabajando con un coach profesional si éste no te da consejos y, en todo caso, antes de darte tu opinión, te pedirá permiso para hacerlo, dejando claro que en ese momento se quita el sombrero de coach.


martes, 24 de julio de 2012

El miedo en el coaching

El miedo está presente en todos nosotros, es algo inherente al ser humano.
Cada uno tiene sus propios miedos, y éstos pueden ser distintos en diferentes momentos y ante diferentes situaciones.

Cuando un cliente se acerca al coaching, lo hace porque quiere cambiar algo en su vida, y en la mayoría de los casos (por no decir en todos) viene con el mayor de los saboteadores (o creencias limitantes) que existen, que es el MIEDO.

Como acompañante en el cambio, el coach debe ayudar a su cliente en dos cosas en relación al miedo:

1.- Reconocerlo, saber cuál o cuáles son esos miedos.

2.- Gestionarlo, el cliente aprende a que el miedo le acompañe pero no le paralice.

En todo este proceso ¿qué pasa con los miedos del coach?

El coach debe saber cuáles son sus miedos (por eso todos los coaches tenemos nuestro propio coach) y dejarlos fuera de las sesiones de coaching.

Un coach quiere que su cliente cambie, porque eso es lo que él o ella quiere, y para eso tiene que ser audaz, valiente, provocador, retador, desafiador. Cuando tiene que reforzar o reconocer al cliente, lo hace; cuando tiene que ser crudo, lo es y cuando tiene que dejar a un cliente, ya sea porque el cliente ha conseguido el objetivo que perseguía o porque el coach siente que aquél no está comprometido con el coaching, lo deja.

¿Cuál es el mayor de tus miedos? ¿Qué esperas para hacerle frente?

martes, 6 de marzo de 2012

El sexo como metáfora del coaching

Hace un tiempo, una colega coach me inspiró con una metáfora: hacer coaching es como hacer el amor. A partir de esa idea, nace esta nueva entrada en mi blog.

Siempre que hacemos coaching con nuestros clientes, los coaches creamos un clima seguro y de confianza; un sitio de amor, donde el cliente se siente libre y confiado, pues se siente querido por su coach.

En ocasiones, en las sesiones de coaching jugamos, fantaseamos, probamos cosas con el cliente, exploramos nuevas sensaciones, emociones, sitios hasta entonces inexplorados por el coachee.

Proponemos al cliente distintas posturas o dejamos que sea él quien las proponga. Las exploramos juntos una a una, para que el cliente elija una y vea desde ahí que quiere hacer en adelante, a partir de crear/ imaginar nuevas opciones.

Otras veces, nos metemos en el barro hasta el fondo y luchamos en él, ya que provocamos al cliente sacándole de sus zonas cómodas. Le lanzamos el barro a la cara, para que vea cosas que hasta entonces no ha visto.

Hay momentos en que lloramos con el cliente, al llevarlo a sitios duros e incómodos, para que experimente y habite esos lugares, para luego salir de ellos.
También nos reímos y celebramos los momentos de clímax, nos recreamos en ellos, para aprender a disfrutarlos y reconocer todo lo bueno que hacemos.

También es cierto que hay sesiones en que se producen gatillazos y de eso también aprendemos cliente y coach.

En definitiva, las sesiones de coaching son sesiones de amor: hacer coaching es como hacer el amor y/o tener sexo con los coachees.

¿Qué os parece la metáfora?

sábado, 10 de diciembre de 2011

Qué es Coaching

En la presentación de Laura Mansilla se explica de forma clara y concisa en qué consiste el coaching

jueves, 3 de noviembre de 2011

Coaching vs terapia psicológica

En la primera sesión de coaching con un nuevo cliente, además de pactar cómo va a ser la relación coach-cliente, es importante, especialmente si es su primer contacto con el coaching, explicar en qué consiste éste. Esto, en ocasiones, conlleva explicar en que se diferencia el coaching de la terapia que ofrecen los psicólogos.

En el coaching son básicas y están muy presentes las emociones, pero no son importantes los antecedentes de las mismas, es decir, no escarbamos en su origen, puesto que esto es terreno de los terapeutas. Para el coaching importa el hoy y el mañana, no el ayer.

En el coaching no se hace un diagnóstico ni el consecuente tratamiento, si no que se trabaja de forma conjunta para obtener resultados extraordinarios en aquello que se propone el cliente.

El psicólogo no está al mismo nivel que el paciente, en cambio, coach y cliente están a la misma altura y diseñan conjuntamente cómo va a ser su relación, dirigiéndola a la acción, al cambio y a la mejora.

Entre las similitudes entre coaching y terapia, cabe señalar que ambas se centran en ayudar a las personas, en acompañarlas y que las dos trabajan con las emociones de las personas.

Finalmente, es importante señalar que un buen coach debe detectar situaciones en que el cliente necesita terapia y no coaching, y ser un excelente profesional y hacerle ver al cliente la necesidad de buscar un terapeuta.

¿Creéis que hay más diferencias o similitudes?